Pitbull mató a niño de 2 años. La iglesia asegura que fue Satanás. Le dieron 5 balazos y seguía vivo

Las madres no necesitamos más, con estar al lado de nuestro pequeño, verlo sonreir y disfrutar cada uno de sus gestos alocados es de lo mejor que nos puede pasar. Y qué decir cuando ya compraste ese mandado, estás que no puedes con las bolsas pero escuchas un ¨mami¨ mientras extiende los brazos. No importa lo que traigas, siempre vas a poder cargar a un hijo.

Al llegar a casa, el pequeño tomó su siesta habitual. El momento ideal para apartar toda la ropa de la semana, mientras mamá separaba la ropa por colores y la del bebé aparte. ¿Qué estaría soñando ese angelito? No se sabe, pero su madre pudo ver la forma en que dibujaba una media sonrisa en su carita mientras dormía.

El sol estaba perfecto, tendría que aprovechar y lavar lo más que pudiera. A María le gustaba cantar mientras lo hacía, todo estaba tranquilo, no había nadie más en casa. Eran las 4 de la tarde, y de repente se escuchó ese llanto, con tanto miedo. Era su pequeño, gritaba como jamás lo había hecho, con un terror que se sentía en el corazón. La madre, corrió a su auxilio, el pequeño se había salido al patio de enfrente. Como todo niño travieso no hizo ningún ruido, sólo quería correr por el patio.

De inmediato su madre pensó en lo peor ¡El perro! uno de los integrantes era un perro pitbull, siempre estaba amarrado pero ésta vez al ver correr a Manuelito se soltó en segundos.

María no podía salir, la puerta estaba atorada. A pesar de que empujó la puerta con todas sus fuerzas para salvar a su hijo no lo logró. Sentía un dolor que la mataba en el pecho, la sangre se le subió a la cabeza y sudaba frió. Comenzó a gritar ¡Ayuda! para advertir a sus vecinos. Mientras tanto llamó a emergencias.

Los vecinos llegaron de inmediato, el niño tirado en el piso, con los dientes del pitbull en su frágil cuello, una inmensa mancha de sangre bañaba su cuerpo, fue imposible arrebatarle al pequeño, parecía desatar su furia sobre él. Decidieron sacar un arma y matar al animal, sin embargo algo impresionante pasaba, a pesar de los múltiples disparos el perro no soltaba a Manuelito. Fue hasta el séptimo impacto que finalmente el perro lo soltó, por lo que la iglesia asegura que el animal estaba poseído por Satanás…

Todo fue muy rápido, en cuestión de minutos la tragedia se dio. La madre al salir, lo único que vio es a su príncipe bañado en sangre. ¨ ¡Dios hagan algo! Mi bebé no puede morir.¨ su llanto la mataba en vida. El dolor que sintió ésta madre no se compara con nada, su hijo estaba siendo asesinado en su patio y ella no pudo hacer nada. Los paramédicos llegaron pero fue imposible, el cuerpecito no pudo más y murió.

Vecinos de la colonia Loma de Tabachines, cuentan el hecho con un nudo en la garganta. Todos quisieron ayudar, pero bastó una sola mordida para terminar una vida. Una corta vida, tan ingenua e inocente. Es irónico como a veces no nos damos cuenta del peligro que puede causar un animal, que sólo le han enseñado a atacar. Sí, mataron al perro, pero el niño no volverá a la vida. No se trata de uno o del otro, se trata de cambiar la forma en que educamos a los animales porque en segundos la vida te puede cambiar.

Comentarios